Perfecto no es Perffeto.
La marca buscaba renovar el tono de comunicación hacia un enfoque más emocional y cercano, sin perder su esencia italiana. El objetivo era introducir el concepto “Es más que Perfecto, es Perfetto” para conectar el café con momentos cotidianos, usando un tono desenfadado y con humor inteligente. Para lograrlo, se diseñó una estrategia en fases, teaser y lanzamiento, que generara expectación y guiara al usuario desde el descubrimiento hasta la consideración.
¿Cómo lo resolvimos?
La estrategia se articuló en dos fases, asignando un rol específico a cada tipo de contenido e influencer.
En la fase teaser, enfocada en construir el nuevo territorio creativo de la marca, presentamos el concepto “Momento Perfetto” sin ningún mensaje comercial directo. Para ello, integramos un día de rodaje con @aballar, seleccionado por su afinidad con el estilo y valores de De’Longhi.
Esta pieza inicial funcionó como base estratégica: definió el nuevo lenguaje de marca, mostró de forma auténtica un tono más humano y cercano, y estableció la guía narrativa sobre la que se desarrollaría toda la campaña.
Fase de lanzamiento: amplificación y consideración
Una vez lanzada la campaña, se activó una campaña de Influencer Marketing para reforzar el concepto desde situaciones cotidianas, conectando ya de forma más directa el momento emocional con la cafetera Rivelia y sus atributos diferenciales. Donde generaron interacción directa al invitar a sus comunidades a compartir su propio Momento Perfetto.
¿Qué conseguimos?
Consolidamos “Es más que perfecto. Es Perfetto” como el nuevo eje narrativo, dando a De’Longhi un tono más emocional y experiencial sin perder su esencia premium. Además, impulsamos una comunidad más comprometida y una narrativa contemporánea que amplía sus códigos de comunicación. Y estos fueron los resultados: